Tratamiento de la ansiedad en Barcelona

La ansiedad

En Centre Psicoequilibri contamos con profesionales altamente cualificados, quienes ofrecen el tratamiento de la ansiedad que mejor se ajuste a las necesidades de nuestros pacientes.

Recordemos que el término ansiedad proviene del latín anxietas, que significa “angustia” o “aflicción”. Se caracteriza porque el paciente anticipa un daño o desgracia futuros, y se acompaña de un sentimiento desagradable con síntomas somáticos de tensión. El objetivo del daño anticipado puede ser interno o externo. Se trata de una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite que la persona adopte las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza.

La ansiedad es una sensación o un estado emocional normal ante determinadas situaciones y constituye una respuesta habitual a diferentes situaciones cotidianas estresantes; por ello, cierto grado de ansiedad suele ser deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día. Sin embargo, cuando la ansiedad sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona, se convierte en patológica, provocando un malestar significativo, con síntomas físicos, psicológicos y conductuales, la mayoría de las veces poco específicos.
Se sabe que existe una amplia gama de enfermedades médicas que pueden producir síntomas de ansiedad. Para saber si estos síntomas son consecuencia fisiológica directa de una enfermedad médica se evalúan los datos de la historia clínica, la exploración física, las pruebas de laboratorio y los estudios complementarios, necesarios en función de la sintomatología que presente el paciente.

Tal como anotamos anteriormente, la ansiedad tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, junto con el miedo, la ira, la tristeza o la felicidad, ya que para preservar su integridad física ante cualquier tipo de amenaza, el ser humano ha tenido que poner en marcha respuestas eficaces y adaptativas durante millones de años. A esto se le llama la reacción de lucha o huida.

Ante una situación de alerta, el organismo pone en funcionamiento el sistema adrenérgico, por ejemplo, cuando el organismo considera necesario alimentarse, este sistema entra en funcionamiento y libera señales de alerta a todo el sistema nervioso central. Cuando se detecta una fuente de alimento para la cual se requiere actividad física, se disparan los mecanismos que liberan adrenalina y se fuerza a todo el organismo a aportar energías de reserva para la consecución de una fuente energética muy superior a la que se está invirtiendo para conseguirla, y que normalizará los valores que han disparado esa "alerta amarilla". En esos momentos el organismo, gracias a la adrenalina, pasa a un estado de "alerta roja".

El sistema dopaminérgico también se activa cuando el organismo considera que va a perder un bien preciado. En esta situación, el organismo entra en alerta amarilla ante la posibilidad de la existencia de una amenaza, que no es lo mismo que cuando la amenaza pasa a ser real, pues en ese caso lo que se libera es adrenalina.

Así, desde este punto de vista la ansiedad se considera una señal positiva y hasta saludable, que ayuda en la vida cotidiana, siempre que sea una reacción frente a determinadas situaciones que tengan su cadena de sucesos de forma correlativa: alerta amarilla, alerta roja y consecución del objetivo. Si la cadena se rompe en algún momento y esas situaciones se presentan con ansiedad, entonces el organismo corre el riesgo de intoxicarse por dopaminas o por otras catecolaminas. Esas situaciones ayudan al organismo a resolver peligros o problemas puntuales de la vida cotidiana.
Psicólogo con paciente
Psicóloga